Leímos relatos del libro
Mitos antiguos de Grecia y de Roma, de Editorial
Longs
eller.
El mito de Teseo y el laberinto narrado desde el punto de vista de los distintos personajes.
Minotauro
Yo estaba solito en un laberinto. Tenía una buena vida, me mandaban comida: siete chicos y siete chicas, hasta que vino Teseo a escondidas y me apuñaló por la espalda.
Santiago y Nahuel
Teseo entró en el laberinto para matarme. Él dejó atrás a sus amigos y a Ariadna. Dio vueltas y vueltas sin encontrarme. Cuando al fin me encontró, me encontró dormido y ... me clavó su espada y me asesinó. Ahí terminó mi existencia
Agustín y Giuliano
Yo estaba encerrado en un laberinto, comiendo hombres y mujeres a gusto, hasta que un día cuando estaba durmiendo sentí que me clavaban una espada. Sentí un dolor terrible, primero me sentí mareado. Vi a un hombre y me di cuenta de que me había clavado su espada. Quise golpearlo pero fue en vano, me desplomé en el piso sin vida.
Erik Rejas Ecos
Teseo
Yo, Teseo, el príncipe Ateniense, entré en el laberinto por el ala oeste. Atrás deje a Ariadna y a mis compañeros.Pasé de una habitación a otra, me enfrenté con un minotauro, todo para romper la ley de que muchachos de Atenas deberían entrar ahí y acabar con él. Ninguno salia con vida. Entonces yo dije: " mataré a ese minotauro ", y lo hice.
Sol Moreno, Eva Fernandez y Rocio Arellano.
Minos
Yo, Minos, rey de Creta, tengo una hija llamada Ariadna y un hijo asesinado por los atenienses en unos juegos dedicados a Minerva. Por esa razón le declaré la guerra a Atenas. Los vencí junto con mi ejército. Pero eso no fue suficiente para completar mi venganza, así que hice construir un laberinto y allí metí al Minotauro para que durante nueve años y cada dos meses Atenas mandara siete chicos y siete chicas y el Minotaruo los devorara.
Un día como cualquiera, llegó enviado de Atenas para el sacrificio el príncipe Teseo. Él me propuso derrotar al Minotauro para que yo acabara con esa matanza. Acepté pensando que era imposible asesinar a la bestia pero cuando llegó el día Teseo volvió con los brazos en alto a mi palacio: había vencido al Minotauro.
Manuel Oropeza.
Yo, Minos, soy el rey de Creta y tenía dos hijos. Uno de ellos fue asesinado por los atenienses, y luego de eso le declaré la guerra a Atenas. Después de triunfar decidí que la derrota era poco castigo y creé un laberinto que en su interior contenía un Minotauro a quien alimentaba cada dos meses con siete mujeres y siete hombres de Atenas. Pero el monstruo se me fue de control y tuve que aceptar el trato de un joven príncipe ateniense que se llamaba Teseo. Él mataría al monstruo a cambio de que yo liberara al pueblo de la matanza que el Minotauro provocaba. Acepté sin esperanza de que Teseo lo lograra, pero con la ayuda de mi hija Ariadna, el jovén asesinó a la bestia y su pueblo tuvo la libertad que Teseo había prometido.
Fernando Cáceres
Yo, Minos, soy el rey de Creta. Tenía dos hijos, uno de ellos fue asesinado por los atenienses, entonces les declaramos la guerra y vencimos junto con mi ejército.
Después de triunfar, como castigo, creé un laberinto y puse allí a un Minotauro. Así, cada dos meses durante nueve años, Atenas debía mandar siete chicos y siete chicas para que la bestia los devorara.
Un día, un príncipe llamado Teseo vino a hacerme una propuesta: si él vencía al Minotauro yo dejaría de mandar a personas para que la bestia las devorara. Entonces, el príncipe fue y derrotó al animal con la espada que le había dado mi hija Ariadna. No tuve otra opción que liberar al pueblo ateniense.
Federico Mazzitelli.
Yo era feliz en mi reinado de Creta y ahora estoy avergonzado porque "en cierta forma", el Minotauro forma parte de mi familia.
Todo comenzó cuando empezaron los juegos en honor a Minerva y los atenienses mataron a mi hijo. Por eso, mi ciudad le declaró la guerra a Atenas y vencimos. Pero yo consideré que la derrota era poco escarmiento y decidí alimentar al Minotauro con atenienses. Por desgracia tuve que encontrarme con Teseo, futuro prometido de mi hija, y finalmente hice un trato en el que salí perdiendo y la fiera fue aniquilada. Así finalizó el tributo de los atenienses.
Facundo Rodríguez Martín Solveyra
Ariadna
Teseo, el príncipe de Atenas, entró en el laberinto por el ala oeste. Atrás había quedado yo, sus compañeros, el patio con dibujos.
Todo empezó cuando en unos juegos asesinaron a mi hermano. Mi papá Minos puso las condiciones de que Atenas tenía que enviar siete chicas y siete chicos para alimentar al Minotauro. Entonces, el príncipe se embarcó con la gente que era para la bestia. Cuando llegó quiso hablar con el rey y le propuso que si mataba al Minotauro dejarían de enviar tributo para la bestia.
Juana Trocha